El silencio - Francisco Luis Bernárdez
No digas nada, no preguntes nada.
Cuando quieras hablar, quédate mudo:
que un silencio sin fin sea tu escudo
y al mismo tiempo tu perfecta espada.
No llames si la puerta está cerrada,
no llores si el dolor es más agudo,
no cantes si el camino es menos rudo,
no interrogues sino con la mirada.
Y en la calma profunda y transparente
que poco a poco y silenciosamente
inundará tu pecho de este modo,
sentirás el latido enamorado
con que tu corazón recuperado
te irá diciendo todo, todo, todo.

publicado el 31 del 03 de 2008 »

04 de Apr de 2008 a las 8:21 pm
Este poema lo aprendí hace 20 años, estando en el colegio…
Me da inmenso gusto haberlo encontrado en la red, me trae infinidad recuerdos hermosos.